El ministro de Energía afirmó este lunes que la Argentina debe apostar a los recursos hidrocarburíferos del yacimiento y las posibilidades que ofrecen las fuentes renovables. Así respondió a los argumentos de renuncia de su secretario, José Sureda.

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, afirmó este sábado que la Argentina necesita desarrollar en forma simultánea los recursos hidrocarburíferos del yacimiento de Vaca Muerta y las posibilidades que ofrecen las fuentes renovables, al manifestar sus diferencias con las “cuestiones de fondo” que esgrimió el ex secretario de Recursos Hidrocarburíferos José Luis Sureda, al presentar su renuncia la semana pasada.

El titular de la cartera energética se refirió así por primera vez al contenido de la carta de renuncia de Sureda y sus posteriores declaraciones periodísticas, mediante un texto publicado en la web del Ministerio de Energía.

Al considerar las “cuestiones de fondo”, el ministro escribió que en opinión de Sureda “no se puede desarrollar Vaca Muerta y las energías renovables al mismo tiempo y el país debe apostar fuertemente al desarrollo de la primera. Esa seguramente sea su convicción, posiblemente producto de décadas de trabajar en el sector petrolero”, afirmó Aranguren en una referencia al desempeño en la industria local del petróleo del ex subsecretario, quien trabajó en Pan American Energy por 18 años.

“Tengo que decir que no estoy de acuerdo” con la disyuntiva planteada, afirmó Aranguren al entender que “sí, se puede. Más aún, no hay tal opción” y explicar que “la velocidad del desarrollo de las energías renovables no es una elección, es una obligación de una ley del Congreso de la Nación (Ley 27.191) que ordena que el 8% de la energía eléctrica consumida el año próximo y el 20% de la que se consumirá en el año 2025 sean de fuente renovable”.

El ministro, en cuyo primer año de gestión puso en marcha dos licitaciones que permitieron adjudicar unos 2.400 Mw, aseguró que “las energías renovables dejaron de ser sólo una obligación para pasar a ser también una alternativa viable económicamente y obviamente superadora de los hidrocarburos fósiles desde el punto de vista ambiental”.

“Mi rol como ministro me obliga a escuchar todas las opiniones y valorar otras opciones, no sólo aquella que satisfacen los intereses del sector hidrocarburífero”, afirmó Aranguren al responder las imputaciones expresadas por Sureda en su renuncia en las que lamentaba no haber sido tenido en cuenta en sus opiniones.

En ese sentido, al abordar las consideraciones de trato cotidiano en el ámbito del equipo de energía expuestas por Sureda, el ministro afirmó que “no atender el punto de vista de un funcionario público como lo fue el Ingeniero Sureda, no significa que no se lo haya escuchado”.

“Por el contrario, mi responsabilidad como ministro es asegurarme de elegir lo que resulta mejor para el destino energético del país dentro de las restricciones existentes, ya que para ello se me asignó la tarea de coordinar y proponer ese rumbo”, enfatizó en el escrito conocido esta tarde.

En otro de los párrafos, Aranguren entendió que “es esperable que las ideas y objetivos de un Ministerio deban ajustarse a otros objetivos superiores, que tengan en cuenta no solamente las necesidades del largo plazo, sino también las de la coyuntura”.

“No aceptar esta adaptación “extra muros”, tal el término usado por el Ingeniero Sureda en su renuncia, sería, eso sí, una clara expresión de autoritarismo y no comprender que siempre habrá un puente que transitar entre lo técnicamente deseable y lo políticamente posible”, enfatizó.

Finalmente, respecto al entredicho argumentado por el ex secretario que habría desencadenado su decisión de renuncia, el ministro afirmó que “no es cierto” que de su parte se hubiera ordenado impedir el acceso a un periodista citado por Sureda, y que a pesar del incidente “en ningún momento se le solicitó al periodista que adelantara las preguntas que iba a formular”.