Zampedri no se queda con lo que pasó: confía en que el “decano” puede seguir haciendo historia.

CARTAGENA (Federico Espósito, enviado especial de LG Deportiva).- Inquieto y movedizo fue desde siempre. Poco le gustaba estar en su casa de Chajarí, un pequeño pueblo de Entre Ríos. Si el tiempo le daba, se las ingeniaba e iba a vender diarios. Pasaron los años y las portadas que Fernando Zampedri ofrecía con los goles de figuras a las que él idolatraba, mutaron. Hoy el chico de la tapa es él, el conquistador de un Atlético que se abrió camino en la Copa Libertadores gracias a sus goles. El más recordado, por lo cercano, fue el último que gritó, el único de la revancha en Quito, frente a El Nacional.

Ese día “Tanque” rompió con varios karmas: con eso de que dicen que en la altura la pelota no dobla ni baja. Hubo más, Zampedri escribió el final de una historia de película que decía que Atlético casi pierde el partido por llegar tarde; esa que tuvo al grupo anclado en Guayaquil porque una mano negra no dejó despegar el vuelo chárter; la que después relató que el equipo llegó volando a la capital ecuatoriana; la que tuvo al embajador Luis Juez como alfil y gestor para que el “Decano” llegue a destino. Fue una previa de máxima velocidad, de 130 kilómetros; fue una previa que luego se convirtió en partido gracias a un llamado desde Asunción, desde la Conmebol. “Se juega”, dijeron. Y así, entre tanto drama, Atlético hizo historia, Zampedri hizo historia, con otra conquista.

“Queremos más. La fase con El Nacional ya pasó y ahora estamos a un paso de una clasificación histórica”, reconoce la única referencia ofensiva del “Decano” en suelo colombiano, cuando a las 19.15 visite a Junior en ese paraíso llamado Cartagena, dueña de unas costas color caribe, de agua turquesa y arenas blancas. La fase de grupos espera.

Allí, en ese edén, el “Decano” va por más. “Disfrutamos lo que pasó pero que hay que seguir. Está Junior, un rival con varias copas jugadas en su historial. Es peligroso, porque tiene experiencia. Vimos que sabe manejar bien la pelota, es ordenado”, desnuda las virtudes de los de Barranquilla “Tanque”, sabiendo que la serie es larga, y que recién hoy se jugará la primera de dos tandas de 90 minutos.

“Por suerte definimos en casa”, dice quien se aferra a los viejos bailes de las fiestas estivales de su pueblo. “Hay que seguir el bailecito así no se corten los goles”, se ríe Zampedri, el hombre que vive del carnaval de goles que él mismo genera y que en Atlético le agradecen.

CARTAGENA, (Enviado especial).- Por mucho que uno intente disociarlo, la cabellera ondulada y abundante de Antonio Gamero necesariamente remite a la del legendario Carlos Valderrama. El “Pibe”, dicho sea de paso, vistió a mediados de los ‘90 la camiseta de Junior, equipo al que Gamero llegó en vísperas de la última Navidad procedente de Deportes Tolima, al que llevó al subcampeonato en el torneo de Primera. Si bien los resultados no acompañaron al “Tiburón” en esta primera parte del año -viene de caer el fin de semana contra América de Cali, 3 a 1- el “profe” ve a sus dirigidos con buenas chances de llegar a la fase del grupos.

“La preparación que tuvimos hasta ahora fue muy buena. Jugamos un partido el sábado casi con la misma alineación que usamos contra Carabobo, para darle fútbol al equipo. Eso nos ayudó a que el equipo se vaya entendiendo cada vez más en la cancha”, razonó el DT, que decidió prescindir de la práctica vespertina de ayer para darle descanso al grupo.

Gamero le aseguró a LG Deportiva que respeta a Atlético. “Jugó partidos muy duros contra El Nacional y tuvo una clasificación extraordinaria, por la forma en que llegó. Aunque el partido fue parejo y no tuvo tantas situaciones de gol”, opinó.

“Los equipos argentinos son de jugar partidos de ida y vuelta, y creo que eso es lo que va a proponer Atlético, aunque vi de pronto que contra nacional no apretaron tanto, quizás para dosificar el oxígeno. De todas formas, me imagino que acá van a venir a apretar, a no dejarnos jugar”, anticipó Gamero, y admitió que para Junior, cualquier otro resultado que no sea un triunfo tendría sabor a poco. “No nos sentimos presionados, pero sí sabemos que tenemos la obligación de llevarnos un buen resultado. Este equipo ha andado bien de visitante porque sale a proponer, a buscar el partido”, destaca.

“Un buen resultado” suena algo difuso, así que Gamero aclara qué es lo que entiende por eso: “ganar, eso es un buen resultado”.

 

 

La Gaceta