Que el resultado es lo que menos importa en los duelos de cortesía está claro en San Martín. En La Ciudadela nadie se hace problemas por el 1-2 del sábado por la tarde contra Gimnasia de Jujuy ni por el opaco rendimiento que mostró el equipo.

La idea de todos es seguir creciendo con vistas al futuro. Continuar sumando minutos de juego y ritmo futbolístico de cara a una temporada que será bien exigente. Por ese motivo, Diego Cagna se fue conforme del estadio. “Tuvimos imprecisiones lógicas de un primer partido de pretemporada. Hablé con los chicos y me dijeron que se sentían lentos; pero son cosas normales. Ya se van a ir aflojando”, explicó el entrenador exponiendo que mientras el equipo tuvo resto fue protagonista, tal cual lo pretende. “Hicimos unos buenos primeros 30 minutos. Durante ese lapso creamos algunas situaciones y manejamos la pelota. Pero cometimos algunos errores que pagamos caro”, agregó.

El duelo contra el “Lobo” fue un adelanto de lo que será una categoría dura, donde los rivales casi que no te dan licencias. El “Flaco” sabe que así será, pero pide bajar los decibeles. “Cuando vas subiendo de categoría la cosa es así. El nivel es mejor y los errores que por ahí los cometías en otra categoría acá los pagás”, acepta, pero al toque enumera los motivos del bajo rendimiento. “Gimnasia ya tenía varios juegos encima, mientras que para nosotros fue el primero. Venimos de una pretemporada dura y es normal que los jugadores estén duros y tengan imprecisiones”.

El clásico entra en escena y en Bolívar y Pellegrini piden a gritos por una victoria ante el enemigo íntimo. Desde el plantel y el cuerpo técnico saben, que más allá de ser un amistoso, no se lo toma como tal. “Pondremos lo que consideremos que sea lo mejor para jugar contra Atlético. Sabemos que la gente quiere ganar este tipo de partidos; nosotros también queremos eso. Pero también somos conscientes de que no dejan de ser partidos de preparación”, concluye Cagna.

Un tropezón no es caída. A pesar de la derrota, en La Ciudadela nadie pierde de vista el gran objetivo que tienen Cagna y sus pupilos: llegar en buenas condiciones para lo que verdaderamente importa, el arranque de la B Nacional.