Uno de los ayudantes de campo de Cagna confía que todo se solucionará rápidamente.

Todo parece indicar que se vienen tiempos complicados para el fútbol argentino. Desde el mismo momento que el Gobierno nacional decidió rescindir el contrato de Fútbol para Todos que tenía firmado desde el 2009 con la Asociación del Fútbol Argentino, el futuro de nuestro fútbol ingresó en un mar de dudas.

Aunque a la crisis económica es casi generalizada, hay entidades que por el momento tienen sus arcas al día. Pero como el arreglo entre los clubes y la AFA está lejos de consumarse, no son pocos los que piensan que si la reanudación de la competencia oficial se prolonga demasiado, la debacle será generalizado.

En la mañana de ayer, Daniel Ferreiro, vicepresidente de Nueva Chicago, en una entrevista que le concedió a una radio de la Capital Federal, fue pesimista sobre el particular. “El arreglo está lejos de hacerse. Si la plata no aparece, el fútbol oficial no volverá. Es el momento de sentarse a charlar seriamente del tema y encontrarle una solución que sea duradera en el tiempo. No queremos que aparezcan los 350 millones de pesos que nos deben y en 20 días volver estar en la misma situación”, dijo uno de los dirigentes opositores a la gestión de la Comisión Normalizadora que preside Armando Pérez.

En San Martín, por el momento observan el desarrollo de los acontecimientos desde afuera, pero atentos a lo que pueda ocurrir en el futuro, máxime después de la casi segura postergación del inicio de la competencia oficial que estaba prevista para el 28 de enero. “Por el momento, nosotros estamos trabajando con la mira puesta en el 28. Cuando tengamos la confirmación de que el certamen no se reanudará en la fecha establecida, allí si vamos a replanificar el trabajo”, dijo Mariano Pasini, uno de los ayudantes de campo que tiene el técnico Diego Cagna.

Pasini es optimista que en los próximos días puede surgir una solución a esta crisis. “Lo que pasa es que al estar involucrados los clubes de Primera división, los dirigentes de estos clubes, no querrán estar tanto tiempo inactivos. Distintos sería si los afectados sólo fueran los clubes del ascenso”, acotó.

Luz de alerta

En tanto, los futbolistas se muestran atentos, pero con la satisfacción de que hoy están en un club que hasta el momento cumple salarialmente lo pactado en los contratos. “Desde que llegué al club, siempre me cumplieron y lo mismo puedo decir de mis compañeros. Eso se logra teniendo un club muy ordenado, pero desgraciadamente este tema tiende a generalizarse en la medida que no se le encuentre rápidamente una solución al tema. Tenemos conocimiento que varios de nuestro colegas la están pasando mal en lo económico y eso nos tiene que preocupar a todos”, dijo Leonardo Acosta.

El “Wachiturro” considera que la incertidumbre de no saber si se volverá a jugar o no, es algo que intriga al grupo. “Es que al futbolista lo que más le gusta es competir y como está la cosa, no creo que este deseo lo podamos concretar en una fecha cercana”, dijo el delantero entrerriano. A su turno, Luciano González mostró contrariedad por el trance que está viviendo el fútbol argentino. “Es una vergüenza que una de las ligas que se encuentra entre las cuatro mejores del mundo esté viviendo esta clase de conflicto. Nosotros gracias a Dios estamos en un club, que desde hace un tiempo se viene manejando ordenadamente, pero al final, si esto se prolonga, vamos a ser perjudicados por la incapacidad de directivos que no supieron manejar la economía como era aconsejable”, dijo “Lucho”. Para Matías Catalán, “esta situación te da un poco de bronca. Por suerte, nosotros estamos trabajando en uno de los clubes que están afuera de los conflictos económicos que afecta a la mayoría. Pero ojo, también somos conscientes que en la medida que se profundice la crisis, ningún club del fútbol argentino se quedará afuera de esta triste realidad”, dijo el lateral.

 

 

 

La Gaceta