El encuentro se jugó en el Oracle Arena de los Warriors y mañana, desde las 22 de Argentina, disputarán el segundo partido en el mismo escenario.

A falta de cinco minutos y 27 segundos el cotejo estaba 97-97 tras un doble de James Harden para los Rockets, pero Golden State consumó una notable serie de 10-1 y se colocó 108-97.

No obstante, Houston reaccionó y con triple del dominicano Trevor Ariza y 14,6 segundos por jugarse bajó la diferencia a 108-106, pero el base estrella local Stephen Curry no falló con dos libres y sentenció el resultado final.

Prigioni, quien inició la temporada jugando para New York Knicks, estuvo 15 minutos en el rectángulo de juego y sumó cuatro puntos, con 2-2 en dobles. El cordobés marró un triple, tomó un rebote y cometió una infracción.

Curry fue la gran figura de los Warriors al sumar 34 puntos, con 7-11 en dobles, 6-11 en triples y 2-3 en libres, en tanto que Shaun Livingston, un reserva con 10 años en la liga y que fue la revelación de la noche, aportó 18 tantos con 6-8 en dobles 6-6 en libres.

En Houston se lesionó el pivote Dwigth Howard, quien sólo jugó 27 minutos y sumó siete puntos, tras sufrir un traumatismo de la rodilla izquierda al chocar con su compañero, el alero Josh Smith.

La baja de Howard se hizo sentir en el juego y la estrategia de los Rockets, y el momento que aprovecharon los Warriors para comenzar a recuperar el terreno perdido, señaló EFE.

De nuevo el escolta Harden, demostró también su mejor versión como líder de los Rockets ante la ausencia de Howard, y estuvo a las puertas de conseguir un triple doble. El barbado aportó 28 puntos (11-20, 1-3, 5-6), sumó 11 rebotes (nueve defensivos) y acumuló nueve asistencias.

El alero Ariza mantuvo su buen momento ofensivo y llegó a los 20 puntos con 3-5, 4-5 y 2-2, mientras que Josh Smith culminó con 17 tantos, con 4-10 2-6 y 3-4.

Los Warriors tuvieron un 47 (43-92 ) por ciento de acierto en los tiros de campo y el 35 (10-29) de triples, comparados al 47 (40-86) y 36 (8-22), respectivamente, de los Rockets, que les ganaron el duelo bajo los aros con 47 rebotes por 43 de Golden State, que disputan sus primeras finales de conferencia desde 1976.