Los diputados del FpV siguen alineados con la propuesta acordada con las cinco centrales sindicales. Con diferencias internas, el massismo negó un acuerdo con el Gobierno. Moyano acusó a Massa de “dejar de lado a los trabajadores”. Divisiones en el Bloque Justicialista.

Por Miguel Jorquera

Mientras el Gobierno busca bloquear la ley antidespidos dividiendo a la oposición en el Congreso, desde la bancadas opositoras redoblan la apuesta por separado en medio de debates internos. Los diputados del Frente para la Victoria continúan alineados con la propuesta que las cinco centrales sindicales llevaron como “prioridad” al Parlamento para frenar los despidos en el Estado y el ámbito privado, en tanto los senadores intentarán llevar mañana al recinto un proyecto de emergencia ocupacional más acotado –por 180 días– y donde tienen mayoría para darle media sanción (ver aparte). En el massismo niegan un acuerdo con el Gobierno después de que los renovadores presentaron un proyecto por separado en medio de un fuerte debate interno, luego que el líder de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, acusara a Sergio Massa por “negociar” con el macrismo y “dejar de lado a los trabajadores” en vísperas de la movilización obrera del viernes, que adquiere cada vez más un tono opositor. “Si no pasa nuestro proyecto, apoyaremos la doble indemnización”, aseguraron voceros de Massa a Página/12. El Bloque Justicialista también tiene opiniones divididas: Diego Bossio apuesta a la aprobación del proyecto consensuado por todo el arco opositor, al tiempo que el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey (cuyos diputados integran la bancada) le quitó apoyo a la iniciativa.

Los diputados del FpV se reunirán hoy para analizar la estrategia legislativa para avanzar lo más rápidamente posible con la ley para frenar los despidos, como reclamaron las cinco centrales sindicales (las tres fracciones de la CGT y las dos de la CTA). En principio buscará apurar en la Comisión de Presupuesto convocada para mañana que se discuta la iniciativa opositora sobre emergencia ocupacional que hasta ayer no estaba incluida en el temario. Cambiemos aspira a frenar y congelar el proyecto. Los diputados también evaluarán la postura a tomar si los senadores del FpV logran avanzar en la Cámara alta con la media sanción de una iniciativa similar pero solo por seis meses y no por un año y medio, como habían consensuado los diputados opositores.

El massismo reunirá hoy a su tropa en medio de una dura disputa interna que buscan opacar hacia afuera. Tras una reunión con las espadas del macrismo, Emilio Monzó y Nicolás Massot, los renovadores presentaron un proyecto alternativo que los diferencia del resto del arco opositor. A propuesta del economista Marcos Lavagna y del empresario José Ignacio de Mendiguren, la iniciativa massista propone que los despidos sin causas en las grandes empresas deban ser analizadas por el Ministerio de Trabajo y estas informadas al Congreso, mientras que las pymes serían beneficiadas con exenciones impositivas si incorporan nuevos trabajadores.

En tanto, sus diputados sindicales, como Facundo Moyano y Héctor Daer (con cierto respaldo en la bancada massista), afirman que los dos proyectos “no son incompatibles” e insisten en avanzar con la ley antidespidos.

Hacia afuera buscan no mostrar las fisuras internas, al tiempo que cada sector massista respalda su iniciativa. “Ni un solo despido más. Ni una pyme cerrada. Que el esfuerzo lo haga el Estado mientras esperamos la reactivación económica”, posteó en Twitter Facundo Moyano y deslizó que, a pesar de lo que piensan otros (en una alusión indirecta a De Mendiguren), dará su “apoyo total” al proyecto de emergencia ocupacional que la semana pasada obtuvo dictamen y que instala la doble indemnización.

Marcos Lavagna, autor de la propuesta alternativa, planteó: “Tenemos una propuesta superadora. Si no hay ley de protección el empleo, va a haber ley antidespido”, advirtió el economista. En el massismo existe preocupación por la asociación de su espacio político con el macrismo. “Si no pasa nuestro proyecto, apoyaremos la doble indemnización”, afirmaron los voceros de Massa, como una advertencia a Cambiemos y tratando de diferenciarse del oficialismo.

Hugo Moyano no opinó lo mismo y se encargó de mostrar su desagrado con el líder renovador antes de ingresar al cónclave cegetista que prepara la marcha del viernes por el Día del Trabajo: “Es una falta de respeto a los trabajadores que él (Massa) haya asumido el compromiso de llevar adelante una ley, tanto en la CGT como en el Congreso, y después negocia con el Gobierno para dejar de lado a los trabajadores”, disparó el camionero. Massa fue el que acordó con las centrales sindicales que llevaran el reclamo contra los despidos a la Cámara de Diputados.

En el Bloque Justicialista tampoco hay armonía en su postura. Urtubey fue el primero en tomar distancia, cuestionó la ley antidespidos y buscó alinear a sus diputados –igual que Massa– detrás de una propuesta que diferencia a las pymes. “El Gobierno no tiene plan para las mayorías como sí lo tiene para los grupos concentrados. Para los trabajadores solo tiene el veto”, señaló Bossio como respaldo a la ley contra los despidos que también acompañaron los diputados de extracción sindical de la bancada.

El miércoles, la reunión de la Comisión de Presupuesto será una prueba de fuego. Allí, oficialistas y opositores volverán a medir fuerzas para ver si la ley antidespidos avanza o no en Diputados.