El máximo goleador de la historia en el seleccionado argentino elogió el trabajo del conjunto en el partido ante Canadá. “Los chicos demostraron que están a la altura, aunque todavía falta”, resaltó.

Luis Scola, ese interminable escudero que muestra una Generación Dorada del básquetbol argentino que parece no querer resignarse a reverdecer laureles, elogió el rendimiento del equipo de Sergio Hernández ante Canadá (94-87), lanzando una frase inapelable: “Así se juega al básquetbol”.

Cuando estaba todavía fresco el recuerdo del segundo triunfo del conjunto albiceleste en este Preolímpico de México, el capitán que luce el número 4 en la espalda continuó brindando sentencias.

“Jugamos bien tanto ayer (contra Puerto Rico) como hoy (Canadá). Este equipo tiene potencial, pero teníamos dudas respecto de cómo podía reaccionar ante la gran competencia”, expresó el flamante refuerzo de los Toronto Raptors, en la NBA.

“Los chicos demostraron hoy que están a la altura, aunque todavía falta mucho”, agregó el máximo goleador de la historia en el seleccionado argentino.

Scola, quien anunció en distintas entrevistas anteriores que ya no está más “para tirar del carro” del equipo y pidió “apostar a los jóvenes”, volvió a hacer añicos su presagio.

Con lecciones de manual respecto de cómo moverse con o sin pelota en la zona pintada, el ala pivote diseñó una performance de ensueño: 35 puntos, 13 rebotes, 2 asistencias y 2 robos, en los casi 34 minutos que permaneció en el rectángulo de juego.

“Tuvimos momentos buenos y otros malos. No podemos pretender jugar perfecto. Hay errores por corregir, pero no son de gran magnitud. Son fácilmente corregibles”, manifestó.

El capitán reflejó que el nivel exhibido en el arranque del campeonato continental “es esperanzador”, pero apuntó que “el camino es largo. Y eso lo digo más allá de que ya estamos clasificados para la segunda ronda”.

Scola recalcó que para llegar a Río de Janeiro 2016 hace falta “ganar siete partidos. Y nosotros apenas vencimos en dos. Además tenemos que salir indemnes del cruce”, dijo en relación al hipotético juego de semifinales a disputarse el viernes 11, ya que habrá que superarlo para meterse en la final y con ello tomar una de las dos plazas para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Por último, el otrora jugador de Houston Rockets e Indiana Pacers le restó importancia a su buena labor individual. “No es el primer torneo que juego con esta intensidad. Estoy acostumbrado. En la NBA, la temporada regular tiene 82 partidos, así que conozco de qué se trata”, finalizó.