(J.P.Y. para Diario La Escuadra) – En los últimos días, gran parte de la sociedad tucumana se conmovió al llegarles a sus celulares un video en el cual dos menores de edad mantienen relaciones sexuales en el baño de un restaurante de comidas rápidas ubicado en el centro de nuestra capital.

Lo que a continuación vamos a analizar no es el contenido de la filmación, cuya divulgación constituiría un delito penado por el artículo 128 del Código Penal, sino hacer una observación de las distintas reacciones de las personas frente a la misma.

Como tucumanos nos sentimos totalmente avergonzados de la reacción de varios/as, quienes no sólo se mofaron de la situación vivida por los menores, sino que muchos de ellos insultaron vía redes sociales a la chica que aparece en el video. Cabe aclarar que nos llamó la atención la gran cantidad de mujeres que insultaron a la pequeña de la filmación.

Quisiéramos aprovechar éste medio para decir que, para nosotros la menor no cometió ningún error al mantener relaciones sexuales, ya que la sexualidad es libre es decir, es propia de cada ser humano; y cada uno, siempre y cuando medie consentimiento, es dueño de vivirla como desee; es por ello que consideramos que su error no fue el mantener relaciones sexuales, sino el filmarse o dejar que la filmen.

Lamentablemente, hoy en día con el avance de las comunicaciones, algunas prácticas que antes constituían un divertimento para la pareja, pasaron a convertirse en un arma de doble filo; pero éste no es un mero problema de personas menores de edad (cabe aclarar que si sería un problema penalmente hablando porque la divulgación de dicho material constituiría un delito), sino que también afecta a personas adultas.

Más allá del delito en el que incurrieron quienes compartieron el material, acá habría que analizar otras cosas; como preguntarnos qué nos está pasando como sociedad que hasta el día de hoy, el hecho de que una persona tenga sexo con quien quiera sea una causal de insulto.  Asimismo hay que tener en cuenta el dolor que se puede causar a la persona que es insultada y maltratada, más allá de la decepción que ésta puede llegar a sentir por haber visto su confianza burlada al publicar un material que “supuestamente” era íntimo.

Machismo retrógrada

Cabe aclarar que también nos llamó poderosamente la atención cómo al día de hoy se continúa insultando y utilizando términos totalmente denigrantes para referirse a la mujer que mantuvo relaciones sexuales, pero al hombre se lo continúa halagando y felicitando frente a situaciones similares

Ojalá las leyes y la educación permitan que nuestra sociedad se adapte a la realidad en que vivimos, que la sexualidad de una persona sea un tema personal y si existe un video de alguno/a manteniendo relaciones, el mismo no sea causal de insulto hacia ninguno y en caso de que los protagonistas de la filmación sean menores de edad, en el acto se borre su contenido y no sea divulgado.