El defensor habló de las sensaciones que le dejó el debut oficial en La Ciudadela.

Cuando dentro de algunos años Rodrigo Moreira repase el álbum de los recuerdos, el 28 de agosto de 2016 ocupará un lugar preferencial. El pibe de 20 años, nacido en Villa Constitución (Santa Fe), de donde también es oriundo César Taborda, confesó que la emoción que sintió el domingo, luego de marcar el gol del empate contra Argentinos Juniors, nunca la olvidará.

El zaguero, surgido en las inferiores de Independiente, hizo “explotar” de alegría el estadio de La Ciudadela cuando la frustración comenzaba a apoderarse de los hinchas. “La emoción que sentí al ver tanta gente delirar con esa conquista me hizo sentir orgulloso. Me habían comentado la pasión que tiene la gente en este estadio, pero una cosa es que te lo cuenten y otra es vivirlo en carne propia. Este gol me marcó para el resto de mi vida. Nunca antes sentí algo igual”, afirma el marcador central que con ese gol convertido en la agonía del cotejo posibilitó que el “Santo” no se fuera con las manos vacías en su regreso a la B Nacional.

Por su posición en el campo de juego, no es frecuente que marque goles. Por eso, Moreira, cada vez que anota uno, busca exteriorizarlo de la mejor manera. “Me alegra saber que el esfuerzo que hicimos en los 90 minutos, sobre todo en la parte final, rindió sus frutos”, acotó.

Versatilidad

Moreira es dueño de una contextura física ideal para el puesto (mide un metro 87 centímetro). El domingo, además, mostró capacidad para desprenderse del fondo y llegar por sorpresa al ataque. En la primera parte levantó el remate desde buena posición y luego exigió a Federico Lanzillotta con un cabezazo. En las jugadas con pelotas detenidas siempre fue al segundo palo con la intención hacer valer su capacidad aérea. “Cuando los partidos se presentan así, me gusta salir del fondo y ayudar a mis compañeros de ataque. Para felicidad de todos, se me dio la posibilidad de hacer ese gol que significó sumar un punto y evitó que nos quedáramos con las manos vacías”, señaló.

El central que, en el debut tuvo la responsabilidad de reemplazar al capitán Alexis Ferrero -cumplió la fecha de suspensión que arrastraba del Federal A- rescató el amor propio que sacó a relucir el grupo para revertir el marcador adverso. “En el poco tiempo que estoy en el club ya me di cuenta de la actitud que muestra el equipo. A pesar de la desventaja en el marcador nunca nos caímos y tratamos de hacer valer nuestro juego. Esa constancia nos permitió llegar a la igualdad en el último minuto. Lo ideal hubiera sido conquistar los tres puntos, pero a la luz de los hechos, tenemos que valorar el punto rescatado”, señaló.

El santafesino contó que luego del partido recibió numerosas llamadas de su familia y especialmente de sus ex compañeros de las inferiores de Independiente. “En se momento tomé dimensión de lo que significó ese gol. Espero poder seguir haciendo mi aporte para que podamos estar en la lucha por uno de los ascensos. Ese es el gran objetivo que nos trazamos”, expresó.

La presencia de Paulo Rosales fue la novedad saliente de la actividad del plantel de Instituto, el rival que enfrentará San Martín por la segunda fecha de la B Nacional. El partido se jugará el sábado, a las 18.35, en el estadio de Alta Córdoba y será televisado en directo por TyC Sports.

Iván Delfino se mostró contento con la llegada del mediapunta cordobés de 32 años, con pasado en Independiente y Newell’s. El técnico considera que puede ser el socio ideal paraDiego Jara (ex jugador de Atlético) en la zona de definición.

Rosales, que estaba radicado en la ciudad de Rosario, se mostró contento con este nuevo desafío. A pesar que estuvo entrenando con un grupo de jugadores libres, El futbolista considera que necesitará entre una semana y diez días para ponerse bien físicamente.

De todos modos, evaluará la situación con Delfino para determinar si estará presente ante los “Santos”, aunque sea ocupando un lugar entre los suplentes.

Una vez más quedó demostrado que los tucumanos son solidarios cuando alguien requiere algún tipo de ayuda. El domingo pasado, en el estadio de La Ciudadela, los integrantes del grupo “Santo Solidario”, que encabeza Sebastián Baigorria, realizó una colecta en beneficio de Luján Guzmán, una nenita de tres años que debe ser operada debido a un problema ocular.

El objetivo era juntar $ 8.000 para afrontar esa intervención quirúrgica entre los presentes al partido frente a Argentinos. La respuesta de los hinchas permitió recaudar una suma superior y de esa forma Luján podrá ser asistida por los profesionales.

“El dinero que juntamos en el estadio se lo entregamos inmediatamente a Cristian y Emilia, los padres de Luján. Haber podido contribuir en un caso tan loable nos llena de orgullo y nos hará redoblar la apuesta para seguir apoyando a quienes requieran de nuestra ayuda”, manifestó Baigorria.

La Gaceta