Ambas entidades señalaron este martes que tras una desaceleración de seis años, América Latina tendrá en 2017 un crecimiento económico positivo basado en la estabilización de la situación en Brasil y la recuperación en Argentina.

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Respecto a la Argentina, el organismo prevé para este año un avance de 2,2% del Producto Bruto Interno (PBI) y de 2,3% en 2018, debido al “mayor consumo e inversión pública” reflejando el “gradual rebote de la inversión pública y exportaciones”.

Para Brasil pronosticó un crecimiento de 0,2% en 2017 y de 1,7% en 2018, Chile crecerá este año 1,7% y 2,3% en 2018, mientras que Paraguay avanzará 3,3% y 3,7%, según las previsiones del FMI.

En tanto, el nuevo informe semestral del Banco Mundial -denominado “Contra viento y marea: Política Fiscal en América Latina y el Caribe desde una perspectiva histórica”- proyecta que el PBI de América Latina y el Caribe crezca 1,5% este año y 2,5% en 2018.

Este escenario “pone fin a seis años de desaceleración económica, incluyendo una recesión en los últimos dos años”, sostuvo el informe del Banco Mundial.

Ver imagen en TwitterEn ese sentido, el economista en jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Carlos Végh, dijo que “la recuperación que estamos anticipando para la región en el 2017 está explicada principalmente por una estabilización de la situación en Brasil y por una recuperación del crecimiento en Argentina”.

Las estimaciones de Consensus Forecast utilizadas para este pronóstico sostienen que Argentina crecerá 3% este año y 3,2% en 2018, mientras que Brasil lo hará en un 0,7% y 2,3% en similar lapso.

México, por su parte, “va a crecer a una tasa cercana al 2% y los países de América Central y el Caribe van a continuar el crecimiento como lo han hecho desde el año 2008-2009, a una tasa ligeramente inferior al 4,0%”, agregó Végh.

El reporte del Banco Mundial pone el acento además en el “cambio positivo” que implicó la aplicación de políticas contracíclicas en un gran número de países “por primera vez en la historia” dando lugar esto a un proceso de gastar más en tiempos difíciles y ahorrar en las épocas de bonanzas.

“La buena noticia”, dijo el economista en jefe del Banco Mundial, es que, como respuesta a la crisis financiera global de 2008, el número de países con estas políticas fiscales “aumentó de 10% a 45%”.

Por otro lado, en el caso de aquellos países que continuaron con sus políticas procíclicas, ahora deben consolidar aún más sus cuentas fiscales si pretenden minimizar el riesgo de un deterioro en su calificación crediticia y un aumento del gasto de financiación, concluyó el Banco Mundial.

Las reuniones de primavera del FMI y del Banco Mundial que tendrán lugar esta semana en la capital estadounidense, se convertirán en el punto de encuentro de funcionarios, expertos, analistas y periodistas que participarán de los múltiples eventos y seminarios dedicados a debatir sobre la economía global, el desarrollo internacional y los mercados financieros mundiales.