El economista elegido para dirigir un nuevo Banco de Desarrollo en caso de que Daniel Scioli sea elegido presidente el próximo domingo propició el aumento de capital del Banco de Inversión y Comercio Exterior, y propuso que la entidad concentre su tarea en las pymes y la radicación de empresas en el interior del país.

Peirano destacó los objetivos del candidato oficialista de “mejorar la oferta de crédito a largo plazo y a tasas competitivas, para estimular las inversiones, orientar la radicación de empresas en términos regionales y sectoriales”.

En un artículo que publica el diario “Ámbito Financiero”, el ex ministro de Economía sostuvo que el Banco de Desarrollo propuesto por Scioli potenciará “la voluntad política de priorizar el crecimiento y consolidar el proceso de reindustrialización”.

“El incremento de la producción facilita bajar la inflación, al tiempo que se incrementen las exportaciones para generar más dólares y lograr un sendero que permita ganar márgenes de libertad en el sector externo”, explicó Peirano.

“En los mercados -añadió- se compite por precio, calidad y también por las condiciones financieras que las empresas pueden tener para ofrecer a sus clientes o para tomar sus propias decisiones”.

Peirano mencionó experiencias externas de políticas financieras activas, como los Eximbank de Estados Unidos y de Japón; el Korea Development Bank de ese país asiático y el Bndes de Brasil, que “no sólo financia la industria sino también proyectos de agricultura, servicios, y comercio de pymes a tasas subsidiadas por el Estado”.

La Argentina “tiene recursos y posibilidades para encarar un desafío similar, incentivando nuevas inversiones con financiamiento a tasas y plazos favorables, y asegurar el recupero de los créditos sin reglas diferenciales en materia de garantías al sistema general”, consideró Peirano.

Defendió, en ese sentido, la articulación entre las entidades oficiales, los bancos públicos provinciales, las sociedades de garantías recíprocas y los fondos previsionales.

Además, “es clave la fortaleza patrimonial del Banco Nación, con presencia en todo el territorio”, e incrementar “la cofinanciación en proyectos de inversión con la banca privada, con esquemas de trabajo en líneas de segundo piso”, concluyó Peirano.