A pesar de que sufrió innecesariamente durante un lapso del complemento, fue el mejor partido de San Martín en defensa.

Salvo algunas excepciones, el fondo estuvo sólido y los centrales se complementaron de manera correcta.

Pero al equipo le falta hacerse un poco más fuerte en el medio; cuando pierde la pelota sufre mucho para recuperarla.

El cansancio, la presión por ganar en casa, y el gol de Brown fue un cóctel maldito para San Martín en el segundo tiempo.

El equipo entró en un bache alarmante que lo hizo repetir errores que en las primeras fechas del torneo le costaron carísimo.

Ese es un punto que Cagna debe trabajar. El “Santo” debe aprender a serenarse y a meter el partido en el “freezer”.

El final del primer tiempo llegó en el peor momento para San Martín. El equipo estaba jugando bien y había sacado una ventaja tranquilizadora. Quizás eso le jugó en contra.

En el segundo tiempo, el “Santo” entró dormido, le cedió terreno y pelota a su rival y lo pagó caro.

Brown, con más ganas que otra cosa, llegó al descuento e hizo que los fantasmas de los últimos partidos sobrevolaran La Ciudadela.

San Martín se sacó la mochila de no poder ganar en La Ciudadela por el torneo de la B Nacional y lo hizo en el momento justo.

Tras la bautismal victoria a orillas del Paraná, el equipo que dirige Diego Cagna jugó un primer tiempo casi perfecto y sacó rápido una ventaja que le dio aire para aguantar los embates del aguerrido Brown de Adrogué.

Con dos victorias seguidas, hoy el panorama es diferente.

Por lo que se vio en cancha, el “Santo” se sacó un peso de encima con la victoria del miércoles. Ayer, durante la primera mitad, se lo vio sólido en todas sus líneas. Se transformó en un equipo compacto, que no pasó sofocones en defensa, hizo circular la pelota en el medio y fue agresivo en los metros finales.

Si mantiene esa línea, será protagonista del torneo.

El segundo gol fue una muestra de la tranquilidad que le dio al equipo el triunfo en Paraná y haber comenzado arriba ayer.

San Martín hizo correr la bola de derecha a izquierda y de atrás hacia adelante. Fueron 16 toques, en los que los jugadores visitantes la vieron pasar, hasta que el cabezazo de Quiroga besó la red. ¡Aplausos!

ANÁLISIS

Sólo le falta extender en el tiempo su idea de juego

El primer triunfo, como local, de San Martín en este torneo de la Primera B Nacional no mereció ser tan sufrido.

El equipo jugó un primer tiempo que rozó la perfección. Maniató a su rival, le movió la pelota y fue incisivo en la “zona de fuego”.

Por ese motivo, Diego Cagna se fue muy conforme tras el 2-1 final. San Martín se llevó prácticamente por delante a Brown. Apoyado en el gran trabajo de Diego Bucci, el “santo” ganó la pulseada en el medio y pegó dos veces.

Matías García y Leonardo Acosta fueron los socios ideales para el carrilero devenido en volante central y contaron con dos laterales (Matías Catalán, por derecha, y Alejandro López, por izquierda) que fueron una pesadilla para la defensa rival.

Así, el juego que pregona el entrenador “santo” volvió a decir presente en La Ciudadela.

Pero, inesperadamente, cayó en un pozo en el arranque del complemento y dejó crecer a un rival que estaba al borde de la “muerte”.

San Martín sufrió pura y exclusivamente por culpa suya. Si ajusta esos detalles, los triunfos llegarán uno tras otro. Tiene la idea de juego clara, sólo le falta extenderla en el tiempo.

 

 

 

La Gaceta