Lucenti quedó eliminado con visibles problemas físicos y Javier Rojas, de los Pumas 7’s, se rompió los ligamentos

RÍO DE JANEIRO.- Pese a lo modesto de la delegación tucumana, la ilusión era grande y terminó por esfumarse ayer, quizás de la peor manera. Javier Rojas y Emmanuel Lucentieran las dos últimas luces que tenía prendida nuestra provincia para la esperanza de una medalla y se apagaron por sendas lesiones que dejaron sensaciones muy encontradas en ambos deportistas.

El judoca debutó en la categoría de hasta 81 kilos ante el libanés Nacif Elías. En el medio de la pelea se quejó de una palanca en el brazo derecho y tras incorporarse el árbitro estadounidense Gary Takemoto sorprendió con una desclasificación al asiático, lo cual derivó en airadas quejas del yudoca y de su entrenador.

Mientras el libanés casi que se negaba a aceptar la decisión y a abandonar el tatami, Lucenti se tomaba su brazo con claras muestras de dolor. Había ganado y avanzado a la siguiente ronda, pero su futuro estaba comprometido a partir de ese movimiento.

Elías, molesto con el fallo, le negó el saludo y se fue pero minutos más tarde tuvo que volver al tatami de la Arena Carioca 2 para cumplir con los protocolos y, de esa manera, evitar algún tipo de sanción posterior.

“Me había sonado el codo en el primer lance y luego repitió. Hace semanas me descalificaron ante un húngaro, cuando iba ganando, por lo mismo. El reglamento está para cumplirlo. Entiendo su enojo, porque le pasó en un Juego Olímpico y él es muy temperamental”, dijo el tucumano tras la pelea.

Horas después, y superado el enigma sobre si iba o no a presentarse, subió a la colchoneta para disputar los octavos de final ante el subampeón mundial, el canadiense Antoine Valois Fortier.

“Emma” ganaba por wazzari pero cerca del final Valois Fortier logró emparejar y ganó a raíz de tres advertencias sobre Lucenti. Pudo apreciarse que el yudoca estaba peleando sólo con la mano sana, protegiendo a la lastimada. Se esfumaba así el segundo sueño de medalla para Tucumán.

Rojas y sus 55 segundos

Al menos el yudoca tuvo dos peleas y estuvo cerca de quedarse con una chance para buscar el bronce. Lo del rugbista Javier Rojas, individualmente, fue peor.

No se había cumplido siquiera un minuto de partido, cuando sufrió un fuerte golpe en la rodilla derecha; en su lugar tuvo que ingresar Bautista Ezcurra.

Luego, desde el departamento de prensa de la Unión Argentina de Rugby confirmaron otra mala noticia: a causa de ese golpe, Rojas sufrió la rotura de ligamentos cruzados y, por supuesto, se quedó afuera por lo que resta de la competencia, diciéndole adiós a los Juegos Olímpicos.

El equipo siguió adelante e incluso ganó el partido (ver nota aparte…) pero todo había terminado para él cuando sintió ese dolor.

Y así fue como Tucumán perdió a todos sus representantes en cuestión de días. El sábado,Guillermo Durán y Federico Delbonis habían perdido en la primera ronda de dobles en tenis. Quizás Los Pumas 7’s consigan una medalla y le corresponda a Rojas pero ya no será lo mismo. Tucumán se despidió de los Juegos.

RÍO DE JANEIRO.- La autocrítica fue la protagonista principal de la miniconferencia de prensa que brindó Emmanuel Lucenti, posterior a su eliminación.

“Tengo que tomar decisiones en mi vida, cosas que faltando un minuto y medio para el final de la pelea las pagué caras. Son sumatorias. La lesión que tuve en febrero me perjudicó mucho y me pasaron cosas que por ahí no tendrían que haber pasado”, reconoció el judoca.

“He pagado caro decisiones mías. Cuestiones personales, privadas y deportivas”, agregó Lucenti, que no abanondó la Arena Carioca 1 sin mostrar algo de optimismo. “Todo esto me sirve para pensar en Tokio 2020. Ya demostré que puedo estar a la altura de los medallistas olímpicos”, continuó. “Si no, que la ‘Peque’ (Paula Pareto) me pase sus poderes”, bromeó sobre el final. (Télam-Especial)