Se trata de Lucas Moreno, que vive en Londres pero está de vacaciones en Barcelona. Iba a recorrer La Rambla.

Diez minutos le salvaron la vida a Lucas Moreno. Cuando salió de la estación para ir a recorrer La Rambla de Barcelona como tenía planeado, el terrorista entraba con la camioneta y empezaba a matar a quienes paseaban por el lugar. No coincidieron en tiempo y espacio, porque Lucas perdió un tren y así se salvó del atentado.

Lucas es argentino, vive en Londres, pero esta de vacaciones en Barcelona visitando a un amigo. El jueves el programa era recorrer la Plaza Cataluña, La Rambla y el puerto. Se tomaron el tren desde las afueras para ir al centro, se bajaron tres estaciones antes de la plaza para comer y cuando iban a volver a tomarlo, lo perdieron y tuvieron que esperar el próximo.

“Estamos entre Barcelona y Tarragona. En las playas más alejadas hoy no pasa nada”, contó Lucas.

Lucas grabó los instantes posteriores al ataque casi de casualidad. Mientras caminaba por la plaza tratando de entender qué pasaba, la tensión se escucha en el ambiente: sirenas, desconcierto, silencio y cada vez más sirenas. Intentaron recorrer la zona donde se agolpaba la gente, pero los sacaron y los obligaron a resguardarse por unos minutos adentro de los comercios.

Esperó en la playa a que se calme el ambiente, se habían suspendido los trenes y la policía había blindado la zona. “Sin trenes no nos podíamos volver. No se podía entrar ni salir de Barcelona”. Después de atravesar un cerco policial de al menos 10 cuadras, pudo volverse a la casa donde se hospeda.