Taro Kono fue nombrado como jefe de la diplomacia nipona en medio de una renovación del gabinete del primer ministro Shinzo Abe para mejorar su imagen.

El veterano político nipón Taro Kono, que fue nombrado nuevo ministro de Exteriores de Japón, es conocido por su carácter rebelde dentro de las filas conservadoras y por su estrechos lazos con Washington.

Kono, de 54 años, sustituirá a Fumio Kishida, que llevaba en el cargo desde finales de 2012 y que salió del Gabinete en una amplia remodelación impulsada por el primer ministro, Shinzo Abe, ante los bajos índices de popularidad del actual Gobierno.

Debido a su carácter independiente y moderado, su nombramiento junto al de otras nuevas caras se ha interpretado como un intento de Abe de renovar la imagen de su desgastado Gobierno, consignó la agencia EFE.

El nuevo jefe de la diplomacia nipona, que comenzó su carrera como parlamentario en 1996, forma parte de una familia de políticos y es hijo de Yohei Kono, quien fue portavoz del Gobierno y presidente de la Cámara Baja del Parlamento.

Conocido por su pacifismo, su padre dio nombre a la declaración con la que Japón pidió perdón por primera vez en 1993 a las conocidas como “esclavas sexuales”, las mujeres obligadas a prostituirse para el Ejercito imperial nipón en la península coreana durante la Segunda Guerra Mundial.

El nuevo ministro de Exteriores, que se graduó en la Universidad estadounidense de Georgetown, cuenta con buenos contactos en personales y profesionales en Washington, principal aliado internacional de Japón.

Considerado un rebelde dentro de las filas del conservador Partido Liberal Demócrata (PLD), Kono ha mostrado su oposición, en contra de la postura el Gobierno, a la reactivación de centrales nucleares en Japón tras el accidente de Fukushima.

Además, es uno de los pocos defensores dentro de su partido de abrir la mano a la inmigración y criticó la falta de transparencia sobre la participación de Japón en la Guerra de Irak.