A los basurales, el mal olor y las barandas rotas se suman los yuyales que crecen en esta época.

Todo tipo de residuos quedan acumulados dentro del canal Sur. En los días de lluvia, el agua arrastra cada vez más basura, que va acumulándose en varios montículos en la zona. Las malezas agravan el problema. Para esta época del año, los yuyos crecen más rápido. Para colmo, los carros tirados a caballo llegan con más bolsas de residuos que arrojan al costado del canal y a la vista de todos.

Quienes más reniegan de esta situación son los vecinos, que padecen las consecuencias del abandono y de la falta de higiene. Los pobladores aseguran que toda esa zona se convirtió en un nido de alimañas y en refugio de los delincuentes. De noche, el problema mayor es la falta de iluminación.

Ayer a la siesta, del agua turbia que arrastraba el canal emanaba un olor fétido a los costados del asfalto. Pedazos de hormigón, piezas rotas de plástico, bolsas con basura y yuyos podían verse desde lo alto hacia el cauce de agua. En el trayecto hacia el sur, en dirección al barrio Independencia, los basurales aumentan en volumen. Esos basurales se mezclan entre las grutas que rinden culto al Gauchito Gil.

“Nadie se hace cargo de esto”, alcanzó a decir Esteban Villafañe, un vecino que transitaba en moto rumbo a su trabajo. En los laterales del canal, pueden verse varios tramos de la baranda de hierro que está destruida. Nada protege los laterales. “Peligro, no bañarse” dice un letrero con logo de la Dirección de Defensa Civil.

Sin reparaciones

Hacia el norte, frente a la capilla del Divino Niño, hay sectores sin guardarrail; en otros, las piezas están destruidas por culpa de algún viejo accidente y nunca más se renovaron. “¿Sabe cuántas veces hemos pedido que vengan a colocar esas vallas?”, se quejó Francisca Olleros.

A la hora de la siesta, la lluvia va convirtiendo la zona en un sitio con muy poco tránsito vehicular. Antes de la temporada estival, el Gobierno provincial había anunciado los trabajos para evitar problemas.

En aquel momento, la Secretaría de Obras Públicas de la Provincia anticipó que la avenida Roca se convertiría en el límite entre dos tipos de trabajos en el canal Sur. Hacia el norte, el principal desagüe del área metropolitana fue reparado, mientras que hacia el sur se realizaron únicamente tareas de limpieza.

Esa limpieza se hizo, pero el problema mayor es que los carros llegan, día a día, con una nueva carga de residuos. “Aquí necesitamos que alguien controle a los carreros, porque ellos lo usan de basurero cuando nadie los ve”, agregó Olleros.

Al seguir el trayecto del canal Sur, la basura se observa a los costados del camino. Los vecinos de miran resignados, sin poder impedirlo. “Uno se arriesga a que, si les decís algo, todo termine mal, muy mal”, admitió Damián González, del barrio 11 de Marzo. “Yo nací en esta zona y siempre fue igual. A veces me peleaba con los carreros para que no me tiren la basura en la puerta”, agregó.

Licitación

La arquitecta Cristina Boscarino, titular de la Secretaría de Obras Públicas, anunció que está abierta la licitación para acondicionar el tramo que va desde la circunvalación hasta el río Salí. “Tratamos de hacer lo que más se puede con fondos provinciales, porque hasta el momento no llegaron fondos nacionales”, resaltó. La funcionaria detalló que el plan fue presentado al jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña. “Lo presentamos en octubre, pero seguimos sin tener una respuesta”, insistió.