WhatsApp había informado en agosto que empezaría a compartir con Facebook “cierta información” de sus usuarios, como sus números de teléfono y datos acerca de la frecuencia con la que éstos utilizan el servicio de mensajería.

WhatsApp no intercambiará con Facebook datos de sus usuarios europeos hasta que no queden resueltas las “preguntas y preocupaciones” que le plantearon las autoridades de protección de datos de la Unión Europea (UE) tras los cambios en las políticas de privacidad del servicio de chat.

Expertos argentinos recibieron la noticia entre la valoración positiva que implica la acción de los estados a la hora de regular la privacidad y el escepticismo, por el poder que tienen las corporaciones de Internet respecto de definir de forma unilateral cambios que afectan a las personas.

WhatsApp “no iniciará tal intercambio con Facebook hasta que haya tenido la oportunidad de abordar las preguntas y preocupaciones que se han planteado”, aseguró hoy la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) en su sitio web.

Las autoridades europeas de protección de datos “han recibido confirmación de que WhatsApp no ha iniciado ningún intercambio de información de las cuentas de usuarios de la UE con Facebook para que la compañía los utilice con el fin de mejorar los productos de la red social y las experiencias de los publicitarias de los usuarios, incluyendo a aquellos que aceptaron que dicha información se compartiera con Facebook con tales fines”, indicó la AEPD.

De esa manera, el organismo se refirió a la respuesta de WhatsApp a la carta que las autoridades de la UE le enviaron el 27 de octubre al CEO del servicio de chat, Jan Koum, en la que manifestaron sus “dudas y preocupación” por los cambios introducidos en las políticas de privacidad de la plataforma.

La empresa de mensajería instantánea, adquirida por Facebook en 2014, había informado en agosto que empezaría a compartir con Facebook “cierta información” de sus usuarios, como sus números de teléfono y datos acerca de la frecuencia con la que éstos utilizan el servicio de mensajería.

El anuncio motivó la apertura de investigaciones de oficio por parte de Alemania, Reino Unidos, España e Italia, para examinar si esas transacciones de información entre las dos empresas respetan las legislaciones, hasta que las autoridades de los 29 países de la UE elevaron la carta conjunta.

“Mucha gente dice que hoy la privacidad está perdida. Pero esta decisión señala que donde hay autoridades que actúan y se meten y tienen la posibilidad de multar a las empresas, se pueden lograr resultados”, analizó en diálogo con Télam la especialista de la Fundación Vía Libre, Beatriz Busaniche.

“Es una decisión muy interesante”, porque “el uso de WhatsApp y de Facebook ya son en sí un atentado a la privacidad. Esa traslación de datos (entre ambas) era problemática”, agregó.

Con una postura más escéptica, el especialista en regulaciones de Internet e investigador del Conicet Ariel Vercelli consideró que “este es un capítulo más en la lenta y agónica muerte del derecho humano a la privacidad de las poblaciones por parte de grandes corporaciones”.

“Es un tema complejo, sin soluciones inmediatas. Soy escéptico sobre esta suspensión ‘aparente’ del intercambio de datos entre Facebook, WhatsApp y su gran familia de empresas a nivel global”, afirmó, ya que “los cambios unilaterales de Facebook y WhatsApp sobre los términos y condiciones de sus servicios es un problema en sí mismo”.

“Por ejemplo, no alcanza con la mera notificación a los usuarios finales de estos cambios. Ni siquiera cuando los usuarios a través de un nuevo contrato de adhesión vuelvan a aceptar los términos del servicio. Son muy pocos los usuarios que pueden darse cuenta qué ocurre con sus derechos”, sostuvo.

Según Vercelli, “el tema se torna aún más grave en relación a las autoridades de aplicación de los derechos a la privacidad” ya que las empresas “deberían haber notificado a las autoridades competentes antes de establecer los cambios. Los cambios estratégicos que involucran derechos humanos deben discutirse antes y no después”.

En Argentina, la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales revisó las políticas de privacidad, “específicamente los cambios que hubieron y de qué manera se manejó la cuestión del consentimiento”, y abrió una investigación al respecto.

“Luego del análisis preliminar que hicimos decidí abrir formalmente una investigación de oficio. Formulé un requerimiento a Facebook y WhatsApp. Solicitaron prórroga para responder y la concedimos hace pocos días”, informó a Télam el titular de la Dirección, Eduardo Bertoni.

Según consideró Busaniche, que el país adopte una decisión similar a la de la UE dependerá de una “decisión política”, ya que de lo que se trata es “de aplicar los resguardos establecidos en la Constitución Nacional. Si bien nuestra ley no es muy estricta, si los es con respecto de los privados”.