El Santo consiguió tres puntos para abandonar la zona roja del descenso.

Y un día, San Martín se acordó de ganar. Qué lejos parece haber quedo aquella noche del 10 de marzo, cuando brindando la mejor muestra futbolística del torneo, le ganaba 3-0 a Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Esta vez, sin sobrarle nada, incluso con la angustia propia de un equipo irregular, los “Santos” vencieron por 1 a 0 a Crucero del Norte.

Otra vez, como viene siendo una constante en esta vuelta a la segunda categoría del fútbol argentino, los dirigidos por Diego Cagna terminaron pidiendo la hora, más por los errores propios que por las virtudes del adversario.

Desde el primer minuto de juego, el local mostró su clara intención de jugar el partido en los alrededores del arco defendido por Ignacio Arce. Pero salvo algunas pinceladas de Leonardo Acosta, el resto carecía de claridad en el juego para establecer en el marcador la superioridad territorial que expuso en los primeros 25 minutos.

A partir de ese momento, comenzó a aparecer “Leo” Rizo, quien ayer jugó su primer partido como titular de la temporada. El pibe de Trancas empezó a ser el socio ideal para acompañar al “Wachiturro” Acosta. En los pies de ambos nació la jugada que Ramón Lentini canjeó por gol. A los 33’, Rizo realizó una buena jugada por el centro del campo de juego y habilitó a Acosta, que subía por el andarivel derecho. El ex jugador de Patronato se tomó el tiempo necesario para enviar un centro preciso al segundo palo, donde el goleador, con impecable golpe de cabeza, puso el 1 a 0. Todo parecía indicar que ese tanto del “Tanque” podía llegar a tranquilizar al local, sobre todo cuando al final de la etapa, en los pies de Juan Galeano tuvo la chance de irse al descanso con una ventaja tranquilizadora, pero tras una excelente habilitación de Rizo, el volante desperdició una inmejorable posibilidad.

En el complemento, con el ingreso de David Vattimos por el inexpresivo Dufaut, los misioneros se adelantaron en el campo de juego ante la pasiva respuesta del conjunto de La Ciudadela. En este tramo de la contienda, fue más asidua el trabajo que tuvo que realizar la zaga local, ante un adversario que con pocas ideas futbolísticas se la ingenió para empezar a merodear los dominios de César Taborda.

A pesar que se retrasó en el campo de juego, a través del contragolpe, estuvo cerca de aumentar la diferencia como en ese remate de César Abregú que se estrelló en el travesaño. Luego llegó la jugada donde Gonzalo Rodríguez desperdició en forma increíble una clara ocasión para establecer el 2 a 0.

El alivio que mostraron los hinchas del “Santo” al final fue una clara muestra de los vaivenes anímicos que afecta al plantel y que no le permiten establecer en el marcador todo lo que genera durante los 90 minutos.

Leonardo Rizo y a Leonardo Acosta fueron los protagonistas de los mejores momentos futbolisticos que tuvo San Martín. En sus pies estuvieron las jugadas más claras, como esa que significó la única conquista del partido lograda por el infalible Ramón Lentini.

Pocas veces en La Ciudadela, se esperó tanto los tres puntos, como los que anoche consiguieron los “Santos”. Es que lograr ese objetivo significó salir de la zona de descenso. Como venía el equipo, no es poco.

Es incomprensible que un equipo que tiene todos los argumentos futbolísticos para establecer una notoria superioridad en el campo de juego y en el marcador, termine pidiendo la hora por carecer del equilibrio para superar trances desfavorable. Eso es hoy San Martín.